Descripción de la empresa: Vivari Pablo Iglesias
Vivari Pablo Iglesias es un establecimiento ubicado en el corazón de Barcelona, donde se combinan la tienda, el café y la oferta de alimentos en un ambiente acogedor y moderno. Este espacio está diseñado para ser un punto de encuentro para los vecinos y visitantes, ofreciendo una variedad de productos que van desde cafés especiales hasta deliciosas pastelerías.
La empresa se distingue por su enfoque en crear un ambiente agradable, donde los clientes pueden disfrutar de una pausa, ya sea en su interior o en su terraza. Vivari también ofrece una experiencia gastronómica que incluye una selección de bebidas y alimentos, adaptándose a las preferencias de su clientela.
El equipo de Vivari Pablo Iglesias se esfuerza por brindar un servicio de calidad, poniendo énfasis en la atención al cliente. Con su oferta variada y su ubicación estratégica, busca consolidarse como un referente en el barrio, atrayendo tanto a residentes como a turistas.
Teléfono de contacto:
Ubicación:
Distrito de Nou Barris, 08016 Barcelona, España
Horario:
lunes: 6:00–21:00
martes: 6:00–21:00
miércoles: 6:00–21:00
jueves: 6:00–21:00
viernes: 6:00–21:00
sábado: 6:00–21:00
domingo: 6:00–21:00
Valoraciones de los clientes:
Opiniones verificadas de clientes:
María Fernández
Valoración: 4
El lugar tiene un ambiente agradable y la comida es buena. Las opciones vegetarianas son variadas y deliciosas. La única pega es que a veces hay un poco de espera para ser atendidos.
Jorge Ramírez
Valoración: 5
Una experiencia excelente. El café es de muy buena calidad y el trato del personal es excepcional. Siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudar. Sin duda, un lugar para volver.
Claudia Ortega
Valoración: 2
El sitio es bonito, pero la atención deja mucho que desear. Nos atendieron con prisa y casi ni nos miraron a la cara. La comida también estaba un poco fría, lo que fue decepcionante.
David Salas
Valoración: 3
Un lugar promedio. La comida está bien, pero el servicio es inconsistente. Algunas veces la atención es rápida y amable, y otras te hacen sentir que eres una molestia.
Lucía Méndez
Valoración: 1
Lamentable la experiencia que tuve. El café estaba amargo y la atención fue pésima. El personal estaba más interesado en conversar entre ellos que en atender a los clientes. No volveré.

Un sólido 3.
No se puede entrar con mascotas, pero tienen terraza. Las pastas, más secas que el desierto del Sahara xD, son muy vistosas pero no son ricas. El «golden milk» estaba muy rico, eso sí es recomendable!
El ambiente de las chicas es bueno y el trato es agradable.
Turno mañana las dos chicas bien y en la tarde la chica de cabello oscuro rizado es muy amable tambien.
Y a los Jefes que les compren uniforme que no sean codos.
Penoso el trato que hemos recibido, nunca me habían tratado tan mal en una panadería. Desprecios, malas palabras, vaciladas, malas caras,…
Sumando que el café que le he pedido, lo han hecho como han querido ellas, sin hacerme caso.
Además de lo incómodo que es estar ahí dentro con la música de reggeton y dembow a tope…
Un desastre. No volveré por culpa del personal. Hemos hablado con varios vecinos del barrio y parece ser que no somos los primeros que no volveremos, ni los últimos.
Ayer a las 18:05 , día 29 de abril, fui con mi familia a tomar un café con pasta, nada más entrar la dependiente (bajita, de cejas marcadas con pelo largo y negro, hondureña) nos miró de mala manera, a la hora de atendernos no tenía ganas de tomarnos el pedido, estaba recostada encima del monitor mientras se sujetaba la cabeza porque parecía que le molestaba estar ahí trabajando y atendiendo gente, se le preguntaba algo y ni siquiera levantaba la cabeza para mirarnos, suspiraba ante cada pedido que se le hacía y nos daba negativas a cualquier cosa, al final, por el trato, nos fuimos y le dijimos que no nos ponga nada, paso de tener que quedarme en un sitio en el que no quieren clientes y les da pereza atender, si no le gusta su trabajo que lo deje y no la pague con gente que no le ha hecho nada, encima tratamos de seguir siendo amables pero imposible hablar con ella y pedirle algo, chica súper desagradable y maleducada, porque tampoco nos devolvió el saludo tras intentarlo una segunda vez.
Pésimo servicio, sinceramente.
Han cambiado de encargada! Pamela era muy limpia y ordenada todo en el día .
El lugar no se ve limpio las pastas secas por las mañanas cuando eso no pasaba ,el.cafe sabe fuerte amargo con poso no limpian bien la cafetera,mesas sucias se ponen música fuerte como si fuera una discoteca mucha bulla y no saludan! Una clienta menos